Esta semana
en clase me hacía pensar en la música y su poder. Pasábamos mucho tiempo
discutiendo las canciones de la Nueva
Canción de Chile, pero cuando las escuchamos en clase el viernes, realicé
lo que la música puede hacer. La música de estas cantantes se traía muchos
tipos de personas al concierte el jueves y a nuestra clase el viernes. Algunas
de estas personas no hablaban español, y por eso no podían entender las
palabras individuales de las canciones. Pero este no fue importante. Todas de las
personas podían sentir la música, y podían entenderlo sin entender la lengua.
Podían sentir el dolor de las personas chilenas, podían compartir un poquito en
las tradiciones y las experiencias de Violeta Parra y Victor Jara y podían
aprender lo que siente las personas chilenas. Ese es nada menos de un milagro,
que algo que no podemos ver, solamente oír, podemos unificar en una manera en
que la lengua para de ser importante. Las canciones pueden comunicar con todas
las personas en el mundo sin usando palabras que pueden ser entendidos. La
música es una lengua que casi todo el mundo puede entender. Pero, para los que
pueden entender las palabras – como otras personas chilenas y estudiantes de
español como nosotros – estas canciones nos cuentan una historia en que
necesitamos aprender y parar. Nos cuentan una historia de injusticia y dolor,
una historia de personas silencios que querían una cambia de gobierno y justicia.
Las canciones no solamente comparten este dolor, pero se dan una voz a los silencios
que no pueden hablar. Si todo el mundo está escuchando con la excepción de
Chile, es necesario que nosotros tratamos a ayudar Chile en cualquier manera
que necesitan.
No comments:
Post a Comment